martes, 2 de julio de 2024

IV Fallos en la realidad: Parámetros de fábrica, léase antes de usar



La física cuántica no deja lugar a dudas que, en lo que concierne a la realidad, el observador es un ente activo y no un mero espectador. Sin el observador, la realidad no existe, y por ende, él es un elemento fundamental de su construcción. Pero esto atenta contra nuestro sentido común, para nosotros, en nuestro mundo material, lógico, cronológico y secuencial, nadie debería influir en la inevitable consecuencia de las causas, y sin embargo, sucede, los milagros son prueba de ello, las sincronicidades, son prueba de que no miento, pero qué son, sino ínfimas posibilidades puestas en relieve. ¿Porqué no morimos todos asfixiados debido a que todas las moléculas de oxígeno del planeta decidieron agruparse en las capas polares? Respuesta: por que sabemos que el mundo no funciona así, por que hay una ley termodinámica que nos garantiza equidad de espacio entre moléculas, y sin embargo, la posibilidad que esto suceda, existe, ínfima, pero existe.



Ahora bien, ¿Y si los parametros fundamentales que construyen nuestra realidad como, la velocidad de la luz, la fuerzas fuerte y débil, el mínimo de Planck, o la constante de gravitación universal, no son consecuencias azarosas de un caldo de cultivo primigenio que dio luz al universo que conocemos, y por el contrario, estos valores fueron cuidadosamente seleccionados para darle a la realidad, el aspecto que tiene hoy? Es decir, ¿y si estos valores corresponden a los parametros de fabrica que veríamos  en el instructivo de un ordenador? 


Veamos, la luz es una magnitud absoluta, una asíntota para todo objeto que tenga masa, nada puede acercarse a su velocidad excepto ella misma, y esto en física se conoce como error. La velocidad de la luz 299,792,458 m/s no puede aumentar, ni disminuir en el vacío, aún si esta velocidad es impulsada por una fuerza externa. Es como si se tratara de una velocidad establecida de antemano, como sucede con un procesador que no permite que los cálculos de una computadora puedan hacerse a una velocidad superior.

Vinculado a esta velocidad estaría el poder de procesamiento de un sistema informático en términos de frecuencia y de longitud de onda. Si un Hertz es un ciclo por segundo, las computadoras actuales tienen un poder de procesamiento de 9 GigaHz, es decir, 9 mil millones de hertzios (9 000 000 000 Hz), que traducido a operaciones por segundo, equivale a 1.1 exaflops, o 1.1 quintillones de operaciones por segundo. Esto que en si mismo es una proeza humana, palidece con la capacidad de procesamiento que posee la realidad que conocemos. En estos términos, la máxima frecuencia que el universo nos ofrece son los rayos gama cuya frecuencia es de 10,000,000,000,000,000,000,000,000 Hz o 10 billones de GigaHz. Estas energías son detectadas durante eventos sumamente violentos, como explosiones de supernovas, agujeros negros y fusiones de estrellas de neutrones. Esto significaría que en términos de procesamiento computacional, nuestra tecnología estaría a 0.000000000000009 de la capacidad computacional del universo. Esto explicaría porque la realidad que vemos es tan congruente y precisa, con respecto a las obtusas simulaciones computacionales humanas, dicho de otro modo, la cantidad de operaciones por segundo que podría realizar esta simulación seria de 1000 billones 222 mil millones 222 millones de exaflops o quintillones de operaciones por segundo.

1,1 exaflops  vs   1000 billones exaflops

De aquí que la velocidad de la luz "C" sea tan importante, me explico:

Si C= frecuencia*longitud de onda

Esto significa que no podremos hacer variar, ni la frecuencia, ni la longitud de onda más allá de ciertos parametros prestablecidos por la constante C. Esta constante es discrecional e inexplicable y limita el alcance de la simulación a la que podríamos aspirar.

Igualmente,

Si la energía es :   E= h*f

Donde h es la constante de Planck y f la frecuencia, la energía es igual a la frecuencia vibratoria por una constante o factor multiplicador. Este factor es absoluto y definitivamente discrecional. La pregunta es porqué esa constante y porqué ese valor.



De la misma manera, el mínimo de Planck delimita el espacio más pequeño que puede existir, este es de una dimensión inimaginable; 10¯³⁵ metros. Lo que debemos entender aquí, es que este espacio es el mínimo necesario en el que pueden interactuar la masa, la fuerza de gravedad y el espacio-tiempo. Dicho de otro modo, es el mínimo espacio, en donde la mínima masa, puede colapsar sobre sí misma, sometida a la constante de gravitación universal. Más allá de esta dimensión, las leyes de la física dejan de existir, no hay realidad consistente por debajo de esta magnitud, es pues el pixel que determina el detalle de la realidad que percibimos con nuestros sentidos. El lienzo en donde se dibuja la realidad, estaría hecho de mil trillonésimos de billonésimos de puntos con esta magnitud, en un espacio de apenas un billonésimo de nanómetro.


Las fuerzas débil y fuerte definen la atracción de los electrones con su núcleo, y la atracción de los neutrones con los protones al interior del núcleo, respectivamente. Ambas fuerzas están en la base de lo que nosotros conocemos como materia, y si sus magnitudes fueran diferentes, el universo que conocemos sería muy diferente o simplemente no existiría. Nadie, hasta hoy, ha explicado el porqué tienen estas magnitudes, son absolutas.

Finalmente, la constante de Planck nos da el mínimo de energía en Julios, que puede existir en nuestra realidad y su magnitud es:


1.054571817 × 10-34


Todas estas magnitudes podrían dar cuenta de una realidad prefabricada, muy similar a como leemos en un instructivo los parametros básicos de una computadora:


Velocidad del procesador: 299,792,458 m/s 

Poder de procesamiento: 1000 billones de exaflops

Consumo de energía:       1.054571817 × 10-34 J

Definición de imagen:       10¯³⁵ metros

Sistema operativo:           Teoría unificada


Por otro lado, la secuencia de Fibonacci y el número áureo, nos dejan ver que todo en el universo se organiza bajo los mismos parametros, la perfección es una arquitectura predeterminada que dicta el crecimiento de los brazos de una galaxia y los pétalos de una flor.

Secuencia de Fibonacci: 1, 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21, 34, 55, 89 ...

Número Áureo: 5/8=8/13=13/21=21/34=34/55=55/89=0.61




Este número no puede ser casual y su existencia debe encontrarse en lo más íntimo de la realidad fractal, en donde lo infinitamente pequeño es idéntico a lo inmensamente grande. El patrón se repite al infinito.