viernes, 19 de julio de 2019

La Luna es de queso

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Me pregunto por qué nos cuesta tanto trabajo aceptar que hay realidades alternas a la realidad cotidiana que nos rodea. Entiendo que necesitamos un andamiaje solido que nos de seguridad cuando salimos a la calle y que este andamiaje conceptual le da sentido y estructura a nuestra vida, porque sin él, el miedo nos invadiría y sería imposible concentrarnos en  actividades sencillas pero significativas. Qué persona podría ir a trabajar pensando que la van secuestrar extraterrestres, quién podría estudiar tranquilamente con la zozobra de no saber si alguien intentará estrellar un avión en su ventana. Necesitamos seguridad y esta nos la brinda el Estado, él es el garante de la paz y del orden en la sociedad. Entiendo entonces, porque la mayoría de las personas desconfían o se mofan de teorías que apuntan a explicaciones alternativas sobre hechos históricos y comprobables. Dudar es natural porque aceptar, es tanto como renunciar a la seguridad del Estado, o al confort de la Ciencia. No es la falta de pruebas lo que conduce a los ciudadanos a desestimar cualquier tipo de teoría alternativa, es  la necesidad de confiar, de saber que todos actúan de buena fe y por el bien común, lo que hace perpetuar la versión oficial.

Un caso clásico es la llegada del hombre a la Luna. Cómo podría un gobierno engañar así a sus ciudadanos, es demasiado osado. Negar es la respuesta a priori, y no importa si carretadas de incongruencias se ponen en la mesa, siempre los ciudadanos encontraran la forma de contestarlas. Así, la llegada a la Luna significó para los hombres y mujeres que lo vivieron, un paso hacía la modernidad, un parteaguas entre el ayer y el hoy, y el comienzo del mundo futuro. Negar que sucedió es una afrenta a la humanidad, porque son estas referencias lo que nos ha dado identidad. Negarlo, es negarnos a nosotros mismos, fue un evento necesario, una aduana en nuestro destino. Tantos años mirando la Luna desde la Tierra, que ver la Tierra desde la Luna, debió haber sido un momento glorioso, casi poético: el hombre que mira a millones desde el espacio. No, no es fácil cuestionar, porque es cuestionarnos a nosotros también, es preguntarnos quienes somos y de qué somos capaces. Es una incógnita necesaria, un sobreentendido que nos permite seguir la vida felices y confiar, porque si nos ponemos a indagar, por ejemplo, quién mató a John F. Kennedy, o quién está detrás del 11-S, o quién impronta los campos de trigo en Inglaterra, no vamos a llegar a ningún lado. El mundo es como es, como siempre ha sido, por que la vida es una ilusión, un pestañeo.


Así que no importa si no llegamos a la Luna, o si la Luna es de queso, la Luna será siempre fuente de inspiración.

jueves, 18 de julio de 2019

Desmontando el viaje a la LUNA en 7 pasos



Es verdad que elucubrar sobre la llegada a la Luna es complicado porque hay argumentos solidos desde el punto de vista de los que piensan que si llegaron y los que no. En este debate tenemos que tomar en cuenta el tiempo que ha pasado y en retrospectiva, sopesar los hechos con frialdad para llegar a una conclusión coherente.

Este ensayo no se basa en datos duros o estadísticas, que bien podrían estar manipulados por quien las emite, por el contrario, intento partir del sentido común y a partir de ahí, hacer una reflexión coherente de cómo pudieron haber sucedido las cosas. 

Cabe mencionar que tanto unos, como otros, reflexionan en base a información incompleta, cuyo único propietario, guarda celosamente cualquier dato que no convenga a sus intereses. Normal, ¿Quién los puede culpar?.

La pregunta crucial, no es si los norteamericanos llegaron o no a la Luna, la pregunta es si podían a finales de los años sesenta alcanzar tal objetivo y si tenían la capacidad de ocultarlo a la luz pública.

El contexto era por supuesto un elemento que no podía pasar por alto. En un ambiente de guerra fría entre Estados Unidos y la URSS, la hegemonía de los Estados Unidos estaba entre dicho. El desarrollo tecnológico era un termómetro del poderío científico y destructivo de cada país. Por aquellos años, la URSS, llevaba la delantera en el desarrollo de la tecnología espacial, había puesto en orbita el primer satélite, y había puesto también con éxito al primer hombre en orbita al rededor de la Tierra. Los Estados Unidos apenas ensayaban cohetes que explotaban apenas dejar el suelo. De pronto, y sin evidencias anteriores de lanzamientos exitosos, los Estados Unidos alcanzan la superficie de la Luna, ante la callada aprobación de la URSS. Aquí hay algo raro.

¿Eran los Estados Unidos de América capaces de tal proeza con una tecnología tan rudimentaria? Recordemos que en aquella época, las computadoras apenas estaban en desarrollo y que su capacidad era miles de veces menor a la capacidad que tiene hoy en día un teléfono celular. ¿Podían entonces los sistemas informáticos de finales de los años setenta manejar en tiempo real, los miles de cálculos que se producían a cada instante durante el viaje? Parece complicado, por decir algo. Y no es para menos, la velocidad de trasmisión y procesamiento de datos era crucial en la medida que el modulo "Águila" se aproximaba a su alunizaje; fuerza de empuje, velocidad de acercamiento, consumo de combustible, ángulo de ataque, objetivo de aterrizaje, peso, atracción lunar, son variables cuyas interacciones arrojaban resultados importantes para tomar decisiones, sobre todo en el entendido que el alunizaje sería manual y sin posibilidad de error porque era imposible dirigirlo desde la Tierra, ya que la transferencia de datos hubiera hecho impensable que los tiempos permitieran decisiones inmediatas. Excepto, claro, que el alunizaje se hubiera realizado antes, en la Tierra y previendo un manejo adecuado de la información que minuto a minuto se producía.

¿Podían los Estados Unidos de América dosificar la información que el mundo recibía? Por  supuesto que si, la rotación de la Tierra obligaba a usar distintos satélites que repetían los datos enviados desde el Eagle, para que pudieran ser editados con varios minutos de anticipación. Uno de los repetidores estaba en España y hay evidencia que estos datos fueron manipulados, cuando agentes norteamericanos, solicitaron el desalojo de la base española.

Antes de entrar en materia, es justo precisar que este trabajo no intenta decir que el ser humano no es capaz de poner elementos inertes en el espacio, el punto es decir con claridad que el ser humano no es capaz de ir más allá de una frontera espacial y que se ha visto en la necesidad de enviar maquinas que puedan llevar a cabo su misión. 

A continuación enumero y describo siete argumentos que explican porque pienso que es una gran estafa. Favor de dar clic en los links, ya que en esos vínculos hay una explicación más explicita que la que aparece aquí.


1.- Dos cinturones de Van Allen protegen a la Tierra de distintas radiaciones cósmicas, tan energéticas que de no existir, desaparecería toda vida orgánica en nuestro planeta. Sin embargo, la NASA pretende hacer creer que los astronautas pudieron atravesaros tras varias horas de camino, dentro de un módulo, cuyo grosor de aluminio no era suficiente para aislarlos de una radiación mortal. Sabemos que hasta para hacerse una placa con rayos X, el operador de la máquina utiliza un delantal de plomo que impide que la radiación lo dañe. De haber recubierto el módulo con plomo en vez de aluminio, el cohete Apolo no hubiera podido levantarse, y abandonar la Tierra debido al exceso de peso. Y hablando de radiaciones mortales, el segundo anillo tiene una radiación similar a la que se emitió por algunos momentos durante el accidente de Chernóbil. Resultaría entonces imposible para un humano, sin la protección adecuada, permanecer algunos minutos en las cercanías, ya no hablemos de las horas que significó cruzarlo. Cabe destacar que después de 50 años, todos los vuelos tripulados de todos los países que tienen un programa espacial, no han superado el limite inicial del primer anillo y quienes se acercaron mencionaron que veían estallidos en sus retinas con los ojos cerrados. Solamente los astronautas del programa Apolo lograron salvarlos, una proeza poco entendible a la luz de la ausencia de viajes similares en medio siglo.

Dejo un vídeo interesante.

https://www.youtube.com/watch?v=nsXYlskWBU4&list=PLAr1F67YGQjd3gcPD9yPy7Ny5Qa8TvNMS&index=7&t=0s


2.- ¿Por qué si los norteamericanos cruzaron varias veces los anillos de Van Allen en los años setentas, la NASA, en el año 2015, publica un vídeo donde presenta una misión en donde un modulo no tripulado estudiará mediante avanzados sensores, la peligrosidad de la radiación de los anillos y su repercusión para la salud de los tripulantes de futuras misiones? ¿Qué no tuvieron muchas oportunidades de ida y vuelta para medir esta radiación en los años setenta? ¿Por qué hasta ahora se preocupan? ¿Significa que los mandaron sin estudios serios, o es que nunca los atravesaron? 


Finalmente, cincuenta años después, ninguno de los astronautas ha sufrido repercusiones en su salud, algo notable que probaría que no fueron expuestos a esa peligrosa radiación.


Dejo el vídeo.
https://www.youtube.com/watch?v=3Fauj18uR60


3.- ¿Por qué si le fuerza de empuje  del modulo lunar Eagle era de tres toneladas por centímetro cuadrado,  este no creó un cráter inmenso en el lugar del alunizaje? La superficie  debajo del Eagle está intacta, y además, no se escucha el motor en la grabación del comandante Armstrong cuando avisa que están alunizando, algo inaudito porque este motor estaba justo debajo de sus pies.


Anexo vídeo.

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https://www.youtube.com/watch?v=pgTaCu1t59Y&list=PLAr1F67YGQjd3gcPD9yPy7Ny5Qa8TvNMS&index=16

4.- ¿Cómo pudo el Rover o carro lunar de las misiones Apolo desplazarse sobre la superficie de la Luna sin marcar sus ruedas hacia adelante o hacía atrás, teniendo en cuenta lo que pesaba?


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https://www.youtube.com/watch?v=igPnrYYQEvo&list=PLAr1F67YGQjd3gcPD9yPy7Ny5Qa8TvNMS&index=17

Ahora bien, si la justificación es por que en la Luna hay menos gravedad y no hay humedad, que alguien me explique cómo un ser humano que pesa mucho menos que el Rover, puede dejar una huella como esta:



5.- La siguiente foto es imposible porque  aquellos que saben de fotografía, dicen que está tomada a contra luz y como la única fuente natural de luz es el Sol, la parte no iluminada del modulo lunar debería aparecer completamente a oscuras, y el astronauta no debería verse, ni con el mejor flash de la época. 


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7.- Si los tripulantes del Apolo realmente fueron a la Luna, entonces ¿por qué tuvieron que grabar un vídeo donde fingían  estar a punto de llegar a la Luna, cuando en realidad estaban orbitando la Tierra?


Durante este vídeo que grabaron al interior del módulo y que jamás se imaginaron que se iba a filtrar al público, se ve claramente como los astronautas se sirven de la oscuridad interior de la nave para camuflar la oscuridad del espacio exterior, mostrando la Tierra como una pequeña circunferencia que se ve de lejos. Para su mala suerte, la luz de la Tierra que esta mucho más cerca, refleja el borde de la ventana, y al querer corregir la toma, uno de los astronautas cruza su brazo delante de la cámara, algo que claramente invalida la toma porque sería imposible que un objeto así tape gran parte del planeta. Este hecho, hace que los astronautas enciendan la luz interior del módulo, dejando al descubierto el engaño.


Ver el vídeo del minuto 34 al 41. Si esto nos es convincente, entonces no sé que lo será.


https://www.youtube.com/watch?v=TAAXLb6g5WA&list=PLAr1F67YGQjd3gcPD9yPy7Ny5Qa8TvNMS&index=4&t=0s


Elucubremos y tratemos de responder entonces las preguntas que todos nos hacemos :


1 ¿Por qué los rusos no dijeron nada?

  • Porque la información de las misiones Apolo estaba seccionada de manera que nadie conociera el plan integral. La información estaba pues incompleta y no era fiable, ni presentable, para una argumentación completa.
  • Porque en el contexto de la guerra fría, Rusia era el enemigo de los Estados Unidos y por lo tanto el beneficiario directo de sus fracasos. ¿Qué persona del mundo occidental, iba a dar crédito a las aseveraciones de Rusia con respecto al viaje a la Luna? Nadie en los años setenta iba a creerles y tampoco tenían las pruebas competas del engaño para demostrarlo, lo único que hubieran ganado era el ridículo mundial.
  • Además, seguramente una negociación garantizó su secrecía.
2 ¿Por qué lo hicieron?
  • Porque había demasiado en juego, en particular su reputación, hasta antes de la llegada a la Luna, los americanos iban perdiendo la carrera espacial, habían fracasado en sus intentos de poner un hombre en el espacio y Rusia les lleva la delantera.
  • Porque era un negocio redondo. Al igual que un adolescente que pide dinero para ir a Europa, pero en vez de eso se va al pueblo vecino y ahorra los excedentes. En este caso, la NASA redireccionaría estos excedentes, sin tener que justificar al Congreso las grandes fugas del erario público.
  • Porque los excedentes de las misiones serviría para pagar gastos secretos, que bajo ninguna circunstancia el Congreso aprobaría para financiar grupos paramilitares y una política de intervención en el mundo entero.
  • Porque podían, y porque siempre han podido y lo harán cada vez que quieran. 50 años después recordamos eventos como el 11-S, cuyas causas son muy cuestionables y cuyas consecuencias fueron económicamente beneficiosas para los grandes intereses petroleros americanos.
3.- ¿Por qué no fueron?
  • Porque no existía la tecnología necesaria para asegurar una ida y venida segura al cien por ciento, es decir, la tecnología existía, pero era pírrica con respecto a la cantidad de cosas que había que controlar y que nunca habían sido probadas in situ. El riesgo era muy alto y el temor al ridículo mundial era algo que no se podían jugar.
4.- ¿Y qué hicieron entonces?
  • Los mandaron a orbitar la Tierra a una distancia segura.
  • Grabaron el alunizaje en la Tierra, en banco y negro y con una calidad bajísima para que las imágenes no delataran ningún error de edición. Como los astronautas tenían puesto siempre sus trajes y cascos, era imposible verificar quien estaba dentro del traje.
  • Durante su estancia en el espacio, los astronautas grabaron el viaje a la Luna, jugando con la perspectiva de la Tierra, que cada vez la hacían ver más pequeña como se aprecia en el vídeo. 
  • Dividieron los procesos en tantas partes que nadie tenia una idea concreta de lo que hacían los demás, solo el director  estaba al tanto de todo, esto garantizaba, por un lado contener las fugas de información y por otro, la confusión  de todos los participantes. Curioso que justo en medio del éxito mediático que significó llegar a la Luna, este director renuncia al final de la misión, inexplicable.
5.- ¿Por qué no regresaron?
  • Porque el avance en las telecomunicaciones volvió muy complicado mantener el engaño, de haber vuelto los habrían pillado. Por esto ni la NASA, ni nadie más se ha atrevido a regresar. Imagino que en la medida que la tecnología en materiales avance, (creando materiales más ligeros pero más resistentes) y la tecnología de propulsión se desarrolle (con cohetes mas poderosos cuyas fuentes de alimentación sean menos costosas y mas energéticas) el hombre logrará no solo ir a la Luna sino a otros planetas, adelanto entonces que por el momento los viajes tripulados al espacio quedaran solamente en buena intención. El tiempo quizás me dará la razón. 

Conclusión

Es verdad que una sola prueba no demuestra nada, pero la concatenación de pruebas e incoherencias marcan una tendencia que si bien, no es concluyente, debe al menos hacernos pensar que algo huele mal y no creer a ciegas la versión oficial. Tenemos la obligación de preguntar, de indagar y pedir pruebas que certifiquen, sin lugar a dudas, las versiones oficiales. Criticar a todos los que cuestionamos sin argumentos, es defender sin saber; burlarse solamente porque es mal visto opinar lo contrario, es cobarde. Saquen sus conclusiones.

sábado, 27 de abril de 2019

Deconstruyendo a Darwin / 2da parte



Deconstruyendo a Darwin es una obra publicada por editorial Dracontos que escribió genialmente Javier Samperio en 2002.


Javier Samperio es un biólogo y genetista, con Doctorado en genética y biología por la Universidad Autónoma de Madrid. Colabora continuamente con el diario El País y ha publicado en Nature.


Este pequeñísimo ensayo complementa, otro ensayo que titulé, Repensando a Darwin, un mes antes que este libro cayera a mis manos. A la luz de tan interesante lectura, me siento con la obligación de regresar sobre mis pasos y reflexionar sobre lo que este autor dice en relación a mis preguntas anteriores.


El objetivo primordial del libro es señalar que aunque la Teoría de Darwin sea la piedra angular sobre la cual se estudia con claridad la evolución de las especies terrestres, esta no es del todo exacta con respecto a  dos hechos fundamentales: la evolución no es forzosamente gradual, ni progresiva; también da brincos aleatorios que no dependen del contexto ambiental, sino que implosionan de la intimidad misma del genoma. La evolución no sería en este sentido, únicamente adaptativa, también sería modular. Es decir que la evolución reutilizaría las estructuras existentes y las reensamblaría para crear nuevas formas de vida.


Samperio señala que en un pasado muy lejano, la primera célula eucariota se habría formado de la integración de tres bacterias preexistentes, (Teoría de la Endosimbiosis Serial de Lyn Margulis). La primera aportó el andamiaje de microtúbulos necesarios, otra añadió ciertas capacidades metabólicas para transformar el alimento en energía, y la última habría aportado lo que hoy llamamos mitocondrias. Hay evidencia de que las bacterias tenían alguno de estos elementos, cada uno por separado. En este caso, la célula no habría evolucionado lentamente de la nada hasta crear estas estructuras, sino que reutilizaría elementos prexistentes, en un suceso excepcional en la historia de la Tierra.


Por otro lado, en la Teoría del Equilibrio Puntuado de Stephen Jay Gould y Niles Elredge se explica que las especies son normalmente estables durante largos periodos de tiempo pero que por razones desconocidas (influencia del medio ambiente, tal vez)  súbitamente evolucionan de golpe. Esto se fundamentaría en el hecho de que no hay evidencias de cambios paulatinos en especies actuales, y por el contrario, si existe evidencia de brincos evolutivos en los registros geológicos.


El punto es sencillo, antes del Periodo Cámbrico, que es cuando aparecen la mayoría de las especies fósiles que poblaron el planeta, hace 10 mil millones de años, no había vida animal, solo células complejas que ya estaban equipadas con una serie de genes Hox, capaces de transformar una pata en  ala, o un tórax en cabeza. Esta aparición repentina de animales en este periodo, se explicaría entonces, por la presencia de este microser precámbrico, padre de todas las  especies existentes hasta nuestros días. Ser que por cierto, se habría formado del proceso de evolución modular arriba mencionado.


Estos dos  argumentos, arriba explicados, serían de fundamental importancia, porque nos dicen cómo pasamos de la vida unicelular a la vida pluricelular. Hasta aquí, la ciencia es capaz de dar una explicación plausible a la evolución de la vida en el planeta, a pesar del fracaso del experimento de la sopa primigenia de Miller y Urley en 1953, que pretendía mostrar que la materia inerte, podía  generar vida. Sobra decir que los científicos no ha sido capaces de explicar qué detonó la vida sobre la Tierra en más de 70 años, ni han sido capaces de replicar este suceso en un laboratorio. Pero Samperio se pregunta: ¿Cómo puede ser que ante un problema tan complejo, como la creación del primer microrganismo, la naturaleza no haya contribuido con numerosísimas soluciones, sin haber dejado la mínima huella? Si ese ser ya tenía el mismo código genético que evolucionó hasta hoy, (código que por cierto no es simple,  ya que tiene 20 proteínas y 20 genes) ¿En dónde está y cómo carambas se formó?

Antes de responder, tengo que decir que Sir. Francis Crick es el descubridor de una de las mayores aportaciones a la humanidad; la doble hélice del ADN responsable de que las células hagan copias de sí mismas (Por este hecho le dieron el Premio Nobel de Medicina). Crick dedujo que el código genético estaba compuesto por tres elementos o letras, que a su vez formaban palabras, sin comas y con sentido. Él mismo postuló, en un ejercicio puramente intelectual, que el código genético debía basarse en una serie de adaptadores hechos de ARN, los cuales fueron descubiertos muchos años después, así como las letras de las proteínas en los aminoácidos, que él también mencionó. 


Bueno, pues este genio de la biología y la genética, propuso en 1971 la Teoría de la Panspermia Dirigida, que  explicaba que la vida tuvo que haber llegado a la Tierra de los confines del universo exprofeso. Dos ideas fundamentaron tan descabellada teoría; la primera: la uniformidad del código genético; la segunda: la edad del Universo, tres veces superior a la de la Tierra, permitiendo que en otras latitudes, la vida hubiera evolucionado el tiempo suficiente para luego reproducirla aquí.


La menor de las objeciones diría que esto es un "sin sentido", sin embargo otros más mesurados, han rebatido que tal teoría desplaza el problema un paso atrás, ya que ahora habría que preguntarnos en qué lugar se generó la vida que llegó a la Tierra. Sin embargo, que se desplace hacia otro lado el problema cambia el objetivo radicalmente, como señala Samperio en su libro, porque entonces puede ser que en otro planeta, si existieran las condiciones necesarias para la creación espontanea de la vida; evidencias, que por cierto, en la Tierra no se han descubierto, ni han podido ser satisfactoriamente reproducidas en laboratorios.


El Dr. Crick argumentó en favor de la Panspermia Dirigida (Inteligencias no terrestres en persona depositaron aquí la vida) en primer lugar porque entendió que las malas condiciones en el espacio exterior harían imposible el viaje de los elementos básicos para la vida en un meteorito; y en segundo lugar, porque sus conocimientos en genética le hicieron ver que ante las evidencias, era imposible que la vida compleja hubiera  surgido de la nada, pensó que si la evolución es modular, necesita de elementos prefabricados para que se pueda dar, módulos que debieron aparecer mucho antes de este primer ser y deben de haber dejado rastros en todas partes del orbe, mostrando no solo un camino, sino decenas de ellos, hasta dar con ese microrganismo del Genesis.


Repensando a Darwin / 1ra parte



Aunque la Teoría de la Evolución de las Especies de Darwin, lleva dos siglos argumentando que las especies terrestres, en aras de la contingencia contextual, adaptan su biología a los rigores de la zona donde habitan; habría que hacer un par de precisiones a la luz de los descubrimientos que preceden al inicio de este nuevo milenio.


En primer lugar, me parece que con respecto a la evolución humana, esta teoría es cuando menos incompleta, ya que no da una explicación satisfactoria en lo que respecta a la evolución de la inteligencia humana. Reflexiono que esta, es el desarrollo de una característica muy particular de nuestra especie, que por alguna razón extraordinaria fue llevada a niveles innecesarios dentro del contexto terrestre en el que nos desenvolvemos. Es decir, la naturaleza, (vista como una mano misteriosa que azarosamente guía la evolución) no necesita de cerebros que introspeccionen sobre su proceder y la lleven a juicio. Dicho de manera muy burda, la naturaleza no necesita de poesía, la naturaleza no hace cultura. Si por el contrario, este fuera el plan, esta característica no sería monopolio del homo-sapiens-sapiens y sería compartida por otras especies terrestres a su mismo nivel. Que efectivamente, hay animales con un desarrollo neurológico sorprendente, ni duda cabe, pero que están lejos de los estándares humanos, también.


A este respecto me gustaría agregar que la propia teoría de la evolución se contradice, en lo que respecta a la evolución del “IQ” humano. Todos sabemos que la teoría de la evolución explica que las especies evolucionan porque el medio en el que viven cambia, y que los miembros de una especie que logran adaptarse mejor a las nuevas condiciones ambientales, perpetúan sus características en las siguientes generaciones. Esto es evolución darwiniana, el más apto sobrevive y el débil se extingue. Los cambios obedecen a una especie de rueda de la fortuna donde algunos, fortuitamente cambian y otros se mantienen inertes. A este respecto, me pregunto entonces, ¿por qué el ser humano siguió evolucionando hasta llegar a ser lo que somos y no se detuvo en algún estadio anterior, sí probado está que la especie homo pasó por varias etapas, que duraron miles de años hasta el hombre moderno? ¿Por qué continuó, sí ya entonces su coeficiente intelectual le permitía ser el amo absoluto del reino animal y modificar su hábitat? Por ejemplo, los cocodrilos, como los escorpiones, llevan miles, sino cientos de miles de años, sin un solo cambio sustancial; parecería que hace tiempo que encontraron su forma ideal para subsistir y replicar su genética. Mi pregunta es sin duda ingenua, pero trascendente, ¿por qué nuestros ancestros siguieron evolucionando, aún cuando ya ocupaban la cima de la cadena alimenticia? Además, sí el desarrollo neuronal de una especie se vincula directamente con su éxito reproductivo, ¿porqué solo una especie recurrió a esta herramienta evolutiva tan importante? ¿por qué somos un caso entre millones? El milagro de la evolución.


Por otro lado, no se puede dejar de mencionar que la complejidad de los cambios evolutivos no son tan azarosos como se pretende, en realidad, de una forma compleja, se estructura otra más compleja y así sucesivamente. Hay una especie de logaritmo (o programa) evolutivo que va aniquilando las estructuras poco aptas. La literatura es un buen ejemplo para analizar cómo funciona esto. Las partes mínimas que nos integran serían las letras, estas se juntarían y formarían palabras, este logaritmo sería capaz de distinguir las letras de las que no lo son y de ir juntándolas para formar palabras a partir de reglas que eviten la formación de palabras que tengan, por ejemplo, solo consonantes. Aquellas palabras sin sentido serian desechadas mientras que las que sí, serían guardadas para que, en un momento posterior, se emplearan para formar frases. Frases que además tendrían que ser coherentes con las reglas gramaticales de este algoritmo, para darles sentido. Esta evolución  lingüística, nos llevaría de lo semántico a lo literario. Aquellas frases, a su debido tiempo, terminarían por formar novelas como El Quijote. Nosotros seriamos el Quijote de la evolución, la obra cumbre de la naturaleza, un hecho que más que asombrarnos, nos debería intrigar porque este Quijote parece haberse escrito en una noche, por una pluma imposible, veamos:


Hoy sabemos que  los dinosaurios se extinguieron por culpa de una asteroide de, al menos, 11 kilómetros de largo que cayó a la tierra, hace 65.5 millones de años, al final del Cretácico. Este Armagedón prehistórico tuvo lugar en lo que hoy es Yucatán (Chicxulub) y como prueba queda un cráter de 200 kilómetros de diámetro y una marca en toda la corteza terrestre, llamada limite K-T. Las temperaturas en esos momentos alcanzaron niveles superiores a 500 grados y aniquilaron al instante, a la mayoría de especies terrestres. Los que sobrevivieron serían victimados luego por culpa de los residuos materiales de la explosión. La lluvia acida y la falta de luz solar habrían terminado de matar a las pocas especies que quedaban. Aún en el supuesto de que algún ser vivo hubiera podido escapar, (agazapándose dentro de una caverna que lo protegiera del intenso calor, de los tsunamis, de los terremotos y de las erupciones generalizadas) tendría que haber sobrevivido en un mundo sin vegetación y por lo tanto, sin comestibles. Imaginemos lo que habrá significado ver una roca tan grande como el Monte Everest cayendo del cielo. Si como parece, nada más grande que un pequeño mamífero, pudo sobrevivir a semejante cataclismo, ¿Cómo pudo la vida reorganizarse de cero, para escribir en sólo 65 millones de años, una obra tan monumental? Aquí es pertinente dar un par de números que contextualicen los periodos:

La Tierra tiene 4,567 millones de años, de los cuales, según los científicos, la vida empleó sólo mil millones para aparecer (casi la cuarta parte). Es decir que,  si para llegar al T-Rex la naturaleza tardó 935 millones de años, a partir de la primera célula, resulta increíble que la naturaleza sólo tardó 65 millones de años para crear una especie aún más compleja, el ser humano. ¡Qué velocidad! 

Si hablamos en términos de porcentajes, veremos que la Tierra invirtió  54% de su tiempo para crear la primera célula; 43% para llegar de ahí, al primer organismo complejo; 5% para ir del primer organismo complejo, a los dinosaurios (49% si partimos de la primera célula); pero únicamente el 1.2% de su tiempo para que aparecieran los primeros proto homínidos, si contamos desde la extinción de los dinosaurios hasta hoy. Ahora bien, el desarrollo de la inteligencia humana se dio en tan sólo 0.13% del tiempo dedicado a la evolución. ¿En serio? Si la historia de la Tierra fuera un día de 24 horas, la inteligencia humana corresponde al último minuto del día. Esto no tiene sentido, aún si suponemos que no todas las especies se extinguieron hace 65 millones de años y que de estas, evolucionó la vida. ¿Por qué dilató 5% de su tiempo en llegar a los dinosaurios, a partir de del primer organismo complejo en el Cámbrico, pero dilata sólo 1.2% en llegar a los homínidos en el Plioceno. Es como decir que Cervantes escribió en 10 minutos su “ópera-prima”.


Querer explicar la evolución del hombre, y en particular, la de la mente humana en términos tradicionales, es como decir que luego de meter en un programa “random” de computadora, todas las letras que componen El Quijote, obtuvimos en los últimos 60 segundos, de un juego de 24 horas, la obra completa; no imposible pero infinitamente improbable.


Se quiere explicar la evolución humana como una mano de poker”; pero en el análisis detallado, la cantidad de causas y consecuencias para dar este resultado, lo vuelve único, lo señala más como un producto buscado, que un producto encontrado.


Así que, aunque Darwin sigue teniendo razón, hay algo que subyace en su Teoría que no es del todo claro. Yo diría que es un gran esfuerzo intelectual que explicó una gran variedad de fenómenos naturales y que entró en un contexto político–social adoc para convertirse en la base teórica-científica del mundo moderno que conocemos. Una teoría que justifica la imposición del fuerte sobre el débil, en el auge de la Revolución Industrial y los abusos que en nombre de ella se cometieron. Pero que es, por decir lo menos, inconclusa y deja grandes lagunas en lo que a la evolución del ser humano se refiere. A título personal, puedo decir que me parece que hay evidencia de una intención detrás de nuestra evolución.

¿Lo sobrenatural es natural? Primera Parte





Lo paranormal es algo tan complejo como la realidad misma y para hablar de ello es necesario mirar desde una perspectiva muy amplia, porque son tan variados los casos y tan antiguos, que de nada sirve hablar de ellos como sucesos aislados, sin tomar en cuenta los vínculos que los unen. Es decir, a pesar de que aparentemente no hay relación, entre distintos sucesos sobrenaturales, en realidad estaríamos hablando de una fenomenología global cuya explicación es la misma. Por supuesto, hay que partir de la premisa que estos fenómenos son reales para el observador, ósea, que no son alucinaciones, ni embustes, ni productos de una mente enferma. Son eventos registrados, procesados y comunicados por una persona sana, sin otro interés que trasmitir de buena fe, el fenómeno que vivió. Y aunque vivimos en un mundo definitivamente mentiroso, debe haber buenas conciencias que digan la verdad. Si al menos, de entre estas miles de historias registradas desde la antigüedad, hay algunas verdaderas, deberíamos replantearnos lo que consideramos realidad. La realidad depende de nuestra capacidad cerebral para interpretar y procesar, cabalmente, las señales que reciben nuestros cerebros de los sentidos. El tan citado "sentido común" se queda corto, porque ni nuestros sentidos captan todo, ni nuestro cerebro puede procesar todas los datos que recibe. La lógica del sentido común es meramente un hecho estadístico, es lo que la mayoría identifica como coherente y esperable; pero ejemplos como el experimento de la doble rendija, el fenómeno de la interconexión cuántica, o el principio de incertidumbre de Heisenberg; son evidencias flagrantes de que, a nivel cuántico, el sentido común no funciona. En el fondo, solo vemos e interpretamos a nuestra conveniencia, aquello que sirve para subsistir y toda aquella información que nos aleje de la supervivencia es desechada o pasada por alto.

Entonces, los fenómenos sobrenaturales también deben  ser estudiados en forma y fondo, en el presente y en el pasado, y bajo el formalismo de la ciencia, pero con la apertura mental para aceptar que lo material y lo espiritual están vinculados, y que la materia y la energía son dos caras de una misma moneda que define la realidad de manera integral. Por esto, un trabajo que pretenda estudiar lo sobrenatural, debería analizar si nuestro concepto de vida es correcto y completo. Es pues una pregunta filosófica que trasciende en si misma los escasos saberes formales que tenemos. Este estudio debería replantear en primer lugar, la experiencia de la existencia al trasluz de la dimensionalidad física del universo, donde la energía deriva en materia y establecer así un marco teórico-contextual de referencia, que analice de manera general, todo fenómeno considerado paranormal por la ciencia ortodoxa.

Para conocer el universo hay que entender la materia, pero para conocer la vida hay que entender la energía. La vida usa la materia como vehículo para construir esto que llamamos existencia y no al revés, porque la materia carece de objetivo intrínseco. Muchos textos sagrados y ancestrales coinciden en que todo viene de la nada, porque la nada no es vacío, sino energía y que esta es la que dio nacimiento a nuestro universo, a partir de un punto infinitesimal. La energía, por lo tanto, antecede a la materia, y esta última es su concreción temporal, su orden momentáneo, hasta que el caos o entropía la libere otra vez como energía. Es un ciclo que se va perfeccionando con los años, la energía encuentra los caminos para hacer de la materia inerte, materia viva que se replique y termine por preguntarse de dónde viene. En ese sentido, lo material sería una ficción, un disfraz, un vehículo dimensional cuyas formas están delimitadas por el espacio-tiempo del encuadre universal que las contenga. En nuestro caso, dos longitudes, un volumen y una línea de tiempo definen las formas y momentos de la materia, pero no tiene que ser por fuerza así en todos los universos. Habrá donde haya más longitudes, o donde no haya volumen o temporalidad, eso depende de las leyes físicas que cada universo posea. Lo que es claro, es que la energía encontrará la manera de dar forma y perfeccionar la materia en cada caso. Por ejemplo, un universo puntual, carecería de dimensiones, sería, entonces, un universo lleno de energía pura, una singularidad cuyas leyes físicas aún escapan a nuestros conocimientos; por otro lado, un universo con dos longitudes y un volumen, como el nuestro, permitiría a la materia encapsularse, ser autosustentable y crear vida, sin embargo, bien podría haber un universo de cuatro dimensiones cuyas consecuencias serían inimaginables, por no decir milagrosas para un ser de nuestra dimensión. La materia, en este universo pentagrama de tres longitudes y un volumen, tendría la facultad de ocupar el mismo espacio, al mismo tiempo. Dicho de otro modo, la materia sería una entidad atemporal y omnipresente, puede estar en cualquier instante de cualquier lugar, sin importar si el espacio ya está ocupado. Una entidad de un universo así en nuestro universo, debería ser inmortal y podría atravesar la materia, algo así como un ser celestial, demonio o extraterrestre, como prefiera usted llamar, una entidad de energía pura.


No es casualidad que este pentagrama se utilice en rituales de magia blanca con una punta hacia arriba, si es para hacer el bien y con dos, si es para hacer el mal. Quien utiliza esta esquematización está, sin duda, haciendo referencia a entidades de orden superior, que de alguna manera han logrado establecer contacto con nuestro universo de 3 dimensiones. Para un habitante de un universo sin volumen (un plan-humano), nosotros seriamos como Dios y podríamos ver todo su espacio y tiempo al mismo tiempo, seriamos un espectro, que en su dimensión se vería como una sombra horizontal que se ensancha y se angosta en la medida en que vamos entrando y saliendo de su universo, al igual que un jamón en una cortadora.


Así que ¿De qué hablamos exactamente cuando decimos que vimos fantasmas, seres sombra o alienígenas? ¿Con quién tratamos exactamente? ¿Es el mismo fenómeno, con presentaciones distintas?  ¿Es acaso otro tipo de evolución de la energía? y en este tenor ¿La muerte es, entonces, un portal que devuelve la energía a su estado atemporal, e inmaterial? ¿La muerte es pues una trampa, un bucle temporal del cual algunas almas o energías no pueden escapar? 


En este contexto, ¿podrían existir seres energéticamente más evolucionados y por ende, capaces de acceder a dimensiones superiores, que puedan interactuar con nosotros y se nos presenten conforme a nuestra evolución tecnológica y social? Y de existir estos seres pentadimensionales ¿tendrán buenas o malas intenciones, nos ayudan o se sirven de nosotros?  ¿Podemos nosotros acceder a esa siguiente dimensión? ¿Es eso lo que llaman ser un ser de luz, un iluminado o un espectro?