martes, 2 de julio de 2024

I Fallos en la realidad: Cuando la física no funciona



La llegada de la tecnología nos ha dado la oportunidad de comunicarnos de manera inmediata a los confines del mundo, hoy la información circula de un continente al otro, en el instante mismo en que sucede. Estos eventos, que hoy en día pueden ser grabados con gran calidad por cualquier persona que cuente con un teléfono móvil, nos han dejado observar que ciertos hechos son imposibles de comprender, porque van contra toda lógica y la física que conocemos

Aquí es preciso comprender que son las evidencias mismas, grabadas in situ, lo que pone en entredicho el mundo en que vivimos. 

Veamos algunos ejemplos.

1 ¿Cómo un avión puede quedarse inmóvil sin razón aparente?



2 Reto a que intenten levantarse de esta manera.



3 ¿De dónde vino este hombre?


4 ¿Dónde está la chica?



5 Y ¿La camioneta?


6 ¿Faltan piernas?


7 ¿Cómo explicar las luces que no se reflejan?


8 ¿Las nubes pueden ser cuadradas?


9 ¿Qué movió este balón?


10 Qué alguien me explique cómo se salvó este niño


11 Y ¿el bastón del selfie?



Adelanto que soy consciente del contraargumento. Los videos están manipulados y fueron modificados. No dudo que algunos sí lo estén, pero igualmente dudo que todos, particularmente porque la mayoría de entre ellos fueron tomados por cámaras de seguridad o provienen de programas informativos serios, y con que uno sea verdadero, basta para hacernos replantear lo que consideramos realidad.

Para mí, estas son evidencias de que los trillones de programas que se realizan a velocidad de la luz cada segundo, y que dan a la realidad la textura y continuidad que juramos que tiene, fallan, por más que el sistema operativo que los controla, tenga un poder de procesamiento  infinito y sea perfecto. Son errores, a veces deseables, pero la mayoría de las veces indeseables e inevitables. Todos sabemos que no existe un solo sistema que sea infalible en el transcurso del tiempo, la perfección es solo una intención que busca tener en un periodo determinado, la ínfima posibilidad de fallar, pero la termodinámica, que bien podría ser un programa enemigo, termina por hacer del orden el caos y aumenta con el tiempo, las posibilidades de que la perfección deje de serlo. La perfección no existe, es solo la mínima posibilidad de disfuncional, a la cual un sistema puede aspirar en el largo plazo. Estos videos nos muestran como la perfección, también es susceptible al azar y que Dios no es perfecto.